Miedo, cobardía, son cosas que en mi vida, últimamente van de la mano. Miedo por lo que pueda suceder y cobardía por no ser capaz de arriesgarme.
¿Arriesgarse?, parece complicado pero en realidad no lo es tanto, es simplemente verse en el borde del precipicio y dar el gran salto en lugar de dar la vuelta y escoger un camino que no sabes a donde llegará.
Arriesga, coge el camino fácil, el camino rápido, quizás y solo quizás tengas que retroceder pero no te permitas el lujo de retroceder sin avanzar.
YO, hoy decido dar el gran salto, da miedo, sientes un nudo en la boca del estomago, una incertidumbre abrumadora y el miedo te invade porque aun no sabes si lograras llegar al otro extremo del precipicio, pero esta vez no dejare que ese sentimiento me congele, ¿Por qué arriesgarse a perderse lo que se esconde tras ese gran salto? Al fin y al cabo, no hacerlo es otra forma de arriesgarse.

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